Raquel Martín
La sorpresa y la conmoción afectaron a la pequeña ciudad-estado de El Vaticano el pasado 11 de febrero cuando, alrededor del mediodía, se conocía la noticia de la dimisión del papa Benedicto XVI de su cargo como Sumo Pontífice. Ratzinger aludía motivos de salud y establecía el día de su dimisión para el próximo 28 de febrero.
La sorpresa y la conmoción afectaron a la pequeña ciudad-estado de El Vaticano el pasado 11 de febrero cuando, alrededor del mediodía, se conocía la noticia de la dimisión del papa Benedicto XVI de su cargo como Sumo Pontífice. Ratzinger aludía motivos de salud y establecía el día de su dimisión para el próximo 28 de febrero.
Unas horas más
tarde, y como si de un efecto especial de Lucasfilms se tratase, un rayo cayó justo encima de la cúpula de
la basílica de San Pedro. ¿Casualidad o causalidad? Ahí va otro gag: La
agencia italiana ANSA, la misma que dio la noticia de la dimisión de Benedicto,
fue la encargada de distribuir la imagen.







